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domingo, 28 de febrero de 2016

UMBERTO ECO: IN MEMORIAM



viernes, 8 de mayo de 2015

¡Ante el TSUNAMI de la desinformación, valga la aclaración!



¡GANARON los MAESTROS! .. La UNIÓN hace la FUERZA

miércoles, 22 de abril de 2015

Día del IDIOMA

franciscojbermúdezpedroza.blogspot.com

La palabra idioma tiene procedencia griega y significa la manera de expresarse o el lenguaje usado para comunicarse unos con otros, entre los habitantes de un pueblo de una nación. Muchísimos han sido los idiomas utilizados en el mundo y de ellos, muchos también se han dejado de hablar. A estos se les llaman "lenguas muertas", la más famosa es el latín. Uno de los idiomas mas antiguos es el sánscrito, originario de la India donde fue el idioma nacional hasta el siglo III de nuestra era, o la lengua aramea, de la que según los expertos, fue la lengua que hablaba Jesús.

sábado, 14 de marzo de 2015

Leer


Lo Mejor de LEER mucho
es que puedes VER más allá, de lo que la GENTE que no LEE
puede VER


Consejos


sábado, 28 de febrero de 2015

2a. Tertulia dialógica pedagógica: "La EDUCACIÓN como práctica de la LIBERTAD"








"Los hombres no se hacen en el silencio, sino en la palabra, en el trabajo, en la acción, en la reflexión".
Paulo Freire. Pedagogía del oprimido, capítulo III


Compartiendo con docentes colombianos tertulias pedagógicas dialógicas. Aprender entre todos, compartiendo reflexiones y argumentos, mientras dialogamos sobre la obra original de Freire, nos ayuda a profundizar en el verdadero sentido de su obra, y no a aprender mensajes erróneos que con frecuencia recibimos cuando oímos o leemos interpretaciones de sus escritos. Desde CREA (Centro de Investigación Social y Educativa de la Universidad de Barcelona) se defiende el objetivo de democracia cultural en lugar de democratización de la cultura, así como un enfoque comunicativo y un aprendizaje dialógico basándose principalmente en Freire y Habermas.

                                                                                                    Pedro Navareño Pinadero (español)


Nos proponemos pasar del simulacro a la experiencia, de lo contemplativo a lo vivencial. Es decir, en vez de estar mirando cómo otros hacen experimentos, somos nosotros quienes llevamos a cabo esos experimentos de manera democrática. Es una tertulia donde pretendemos ser una comunidad de intercambio de conocimiento en todas las direcciones: Aprende el profesor, el profesor me enseñar a mí, yo también puedo enseñarle a mi amigo o amiga, y mi colega también me puede enseñara a mí.
                                                                                                    Guillermo A. Castillo

sábado, 21 de febrero de 2015

Tertulia DIALÓGICA








"Para poder seguir tengo que empezar todo de nuevo".

León Gieco. 



Las tertulias dialógicas suponen la aplicación de los principios del aprendizaje dialógico.en relación a la literatura, la música, pedagogía… o incluso las matemáticas. Tienen como base las reflexiones, los debates y los argumentos, y también las experiencias de vida cotidiana de las personas participantes (Vega, 2005:231).

No se pretende descubrir y analizar lo que un autor, en particular, quiere decir en sus textos, sino fomentar el diálogo y la reflexión a partir de las distintas interpretaciones que pueden surgir de un texto.
Por estas razones, hoy realizamos nuestra primera "Tertulia Dialógica" sin decir o imponer la verdad absoluta. porque todos aportamos con nuestros propios argumentos con el propósito de reflexionar y discutir hasta llegar al consenso sobre qué argumento se valora como provisionalmente válido.
Gracias, Pedro Navareño. Hoy utilizamos nuestros argumentos en la defensa de las opiniones, y así, comenzar a ejercitar el derecho a la igualdad de diferencias.



domingo, 18 de enero de 2015

¿Para qué enseñar Lengua CASTELLANA?




Quizás uno de los medios más adecuados para entender el mundo en que vivimos es enunciar interrogantes con la esperanza de que en la búsqueda de respuestas a esos interrogantes encontremos algunas claves que nos ayuden a encontrar algún sentido a las cosas que hacemos habitualmente. En el caso de quienes enseñamos lenguaje y literatura un interrogante posible sería:¿Para qué enseñar lengua castellana? 

Encontrar respuestas adecuadas y útiles a este interrogante no es fácil.  Sin embargo, intentaré favorecer esa indagación y búsqueda de respuestas con el objetivo de fomentar la reflexión en un intento por deducir algunas ideas y criterios que me ayuden a actuar con mayor coherencia posible en mi quehacer docente. Digo que no es del todo fácil dar respuesta porque la respuesta debe figurar en forma evidente en cualquier programación de curso porque no cabe entender que la adquisición de algunas destrezas comunicativas (hablar, escuchar, leer, entender, escribir) sean enunciadas en unos sin el dominio de los saberes en otros. 

Como se sabe, la enseñanza de cualquier área del conocimiento está fundamentada en la concepción misma del área y en una teoría del aprendizaje; es decir, en una concepción general de cómo habría que enseñar para que otros aprendan. En el caso del Lenguaje, la denominación misma del área remite a una determinada teoría lingüística, por ejemplo, el paradigma socio cultural de Vygotsky. Y las prácticas escolares más frecuentes, como el análisis sintáctico y morfológico, la clasificación de los verbos, entre otros, representan la escolarización de esa misma teoría.

Sin embargo, preguntarnos "para qué enseñar lengua castellana"  equivale a responder que la lengua y sus reglas se constituyen así mismas en objeto del saber escolar. Por eso, debe entenderse que en la constitución del sujeto, el lenguaje obtiene una importancia capital, donde el individuo se convierte en parte de la cultura gracias al proceso de significación colectiva del mundo. Desde ésta perspectiva, el lenguaje no sólo se asume como medio de expresión, sino como constituyente esencial del conocimiento, o aporte razones para justificar una opinión en cuanto al espacio donde ocurre toda significación.

La manifestación del lenguaje recoge todas las formas en que el ser humano ha significado el mundo; por esto, mediante el lenguaje, el ser humano lo aprehende en todas sus dimensiones, es decir, lo debe conocer y transformar. Entonces, potenciar el desarrollo del lenguaje es desarrollar el pensamiento y, por ende, el conocimiento. Enseñar lengua castellana, según los planteamientos de Luis Ángel Baena, es posibilitar la integración progresiva del adolescente en la comunidad verbal, porque durante ese proceso, él toma conciencia de sí mismo, de la realidad social y cultural a la que pertenece y de paso, la promueve con su presencia. En consecuencia, por esta característica fundamental, enseño Lenguaje porque lo considero tanto instrumento de interacción como configurador de conocimiento.

¿Qué me GUSTA enseñar del ÁREA?



En la literatura hay siempre una verdad psicológica que se evidencia en cada libro, en cada texto leído, en cada testimonio escuchado, incluso, en cada palabra expresada por nuestros adolescentes a lo largo de esta experiencia. La literatura me ha permitido a crear vínculos afectivos que aunque son presentados de manera simbólica a través del lenguaje artístico, los vivo como reales. Por tal razón, es una realidad que comienza por ser paralela a la realidad-real de mi diario vivir, pero que de tanto experimentarlo, de tanto sentirlo, de tanto compartirlo, voy creando cada vez más, en mi interior un sedimento de verdad interior, de certeza afectiva.

La literatura concebida como un mundo habitable, me permite ir reconstruyendo sutilmente parte de ese tejido, porque puede ayudarme a encontrarle sentido a la vida, a ir reconstruyendo el espejo hecho añicos en que se convierte a veces hasta lograr en algún momento poderme mirar en él y a pesar de los remiendos y los quiebres, poderme reconocer. Sin embargo, con los años he entendido que la literatura no es el lenguaje de este tiempo. La impresión que tengo es que lo que yo entiendo por literatura es algo que no interesa en los tiempos que estamos. Podría alguien considerar ésta afirmación mía como un contrasentido o como una derrota personal en estos momentos, aunque haya tenido estudiantes que se hacen sensibles a la misma, pero habrá que reconocer que en la inmensa mayoría es algo enojoso e insoportable introducirse en la cosmovisión artística y vital de otro tiempo, porque pareciera no tener vigencia en estos tiempos devorados por la actualidad, la tecnología y el presente cada vez más rabioso. Es más, se lee de otra manera, si es que se lee. La Internet ha modificado nuestra relación con los textos. No hay paciencia para el tempo lento, para el estilo, para las ideas complejas.

Pese a todo lo anterior, me gusta compartir lecturas de textos narrativos, especialmente el cuento como obra fundamentalmente breve, de léxico llano y sintaxis sencilla, que combinaran la intriga y la aventura, así como algunos temas actuales. Que por su estructura nos ayude a evitar el declive de la imaginación creadora y las terribles dificultades expresivas que tienen nuestros adolescentes. Tal vez, por medio del cuento, sea propicio hablar de distintas funciones de la literatura: la estética o poética, la social, la lúdica, la expresiva. Y quizás también se podría decir que hay una cierta utilidad en esas funciones: la de expresarse, la de divertirse, la de evadirse, la de gozar con la belleza del lenguaje.

En últimas, no les voy a vender la idea de que leer literatura es maravilloso ni que hará de ellos mejores personas ni que serán más cultos ni más imaginativos... El placer de la literatura es personal. Yo lo elegí, puedo asegurarlo. La literatura a mí me ayuda a vivir en otro mundo menos sórdido que el real. Y eso me lo permite la narración que, a decir de M. Yourcenar, siendo personal es una obra colectiva.

¿Cuáles son mis retos para afrontar la ENSEÑANZA y el APRENDIZAJE de la lengua CASTELLANA?



La educación es un compromiso y una responsabilidad de todos, la cual debe pretender el crecimiento personal de cada participante con capacidad para enfrentar los cambios que traen consigo la ciencia, la tecnología y la renovación permanente de indisolubles saberes. Esto implica una formación holística y en competencias que permitan el desarrollo del potencial humano para hacer y aprender en forma permanente.

Lo anterior conlleva a una reflexión profunda, en especial, sobre el papel del docente que soy dentro de dicho proceso, pues soy uno de los principales promotores del aprendizaje, lo cual implica la formación del estudiante para responder ante las demandas actuales del mundo y de su entorno en particular y, además, a las exigencias de las políticas de Estado en relación con las reformas y planteamientos de estándares de calidad.

Tal como lo afirmé, parte fundamental en este proceso es el lenguaje, puesto que éste nos permite contextualizar la realidad, comunicarnos con nuestros interlocutores; además de abstraer, evocar, simbolizar, construir conocimientos y significar el mundo. Consecuente con lo anterior, los retos propuestos para éste nuevo año lectivo son los de emprender aquellas acciones educativas que me permitan enseñar la lengua materna, promover la cultura, la curiosidad como disparador de la investigación, la innovación, el conocimiento, la utilización y el desarrollo de mediaciones pedagógicas con base tecnológica; además, tener un alto grado de compromiso con el desarrollo humano integral que me serán confiados una vez más. En consecuencia  dos retos puntuales me propongo para este 2015, a saber:

1.- Actualización y capacitación permanente.
2.-Orientar y dinamizar procesos de enseñanza y aprendizaje de la lectura, la escritura y la literatura en el contexto educativo.

¿Cómo lograrlo? 

La respuesta está en mis manos, en las acciones que emprenda, en el empezar por un cambio de actitud frente a los conceptos de trasformación, de la clase de lengua castellana.

sábado, 20 de diciembre de 2014

A todos nuestros seguidores ...


domingo, 30 de noviembre de 2014

Manual para los tiempos difíciles


El nuevo ABECEDARIO


domingo, 26 de octubre de 2014

El OLVIDO que seremos


Desde que supe que El olvido que seremos se editó quise leer por primera vez a Héctor Abad Faciolince. Primero por un gesto ingenuo de humanismo y, segundo, porque yo me duelo de no haber tenido, en el sentido completo de la palabra, papá y que la muerte, hace dieciséis años me terminó por arrebatar.
En los primeros capítulos que he leído de este libro he encontrado la reconstrucción amorosa, paciente y detallada de un personaje. Pero es también el recuerdo de una urbe latinoamericana, de una familia acomodada y una evocación melancólica de la niñez. Ésta última, por mi parte, fue atropellada por esos asuntos de pareja en los que como niño no tuve nada que ver, pero que en últimas me afectaron. Pero entre las nostalgias del autor, el libro está lleno de sonrisas, como si fuera un canto el placer de vivir, aunque también muestra la tristeza y la rabia que provoca el asesinato del personaje, que no es otro que el padre del autor.
Dentro de pocos días sé que terminaré de leerlo, pero quise hacer este comentario anticipado tal vez porque desde ya me he identificado con Abad Faciolince y, porque sin haber  escrito su libro, siento que su historia la conozco, que soy testimonio vivo de lo que se sufre o se siente cuando sabes que tenías un padre, pero que nunca estuvo cerca como cuando, en esas escasas apariciones suyas, me enseñaba geografía en un planisferio en un claro ejemplo de libertad de cátedra. 
Como lector de la calle, tropecé en la red con una excelente reseña que, sin autorización alguna, aquí coloco como ampliación de estas palabras iniciales. Espero estén que ustedes amables lectores estén de acuerdo con mi apreciación:

Por Esther Andradi

De Agamenón para acá, padre es el que hace la guerra, el orden frente al caos, la autoridad frente a la desobediencia. Y si no es el mismo Dios, pues es el que negocia con los dioses. El ateniense sacrifica a Ifigenia para que el viento inflame las velas; el patriarca propone y dispone, el padre es la ley y la patria su territorio. Y sin embargo hasta el orden simbólico sufre sus cimbronazos.

Matar al padre, predestinó el psicoanálisis. Y Alexander Mitscherlich, de la Escuela de Frankfurt, exploró la ausencia de la paternidad en la sociedad alemana de posguerra. Genio sin imagen, a la deriva de una teoría que lo recupere y lo salve, el relato del padre en Occidente intenta reflejar su complejidad desde la tragedia, aún antes de la escritura. Por la carga ideológica en torno a esta figura, a menudo densa y en estrecha relación con el rol autoritario de los patriarcas –léase dictadores– latinoamericanos, cualquier versión en contrario no sólo llama la atención, también es bienvenida, porque la paternidad suele brillar por su ausencia, según las estadísticas, en el fragor cotidiano de la vida familiar.

En ese sentido, El olvido que seremos de Héctor Abad Faciolince (Medellín, 1958) es un libro “padre” como dirían en México –que es así como la lengua popular define todo aquello más que bueno–, por su calidad narrativa y sobre todo porque el protagonista de la historia es el doctor Héctor Abad (1921-1987), un progenitor diferente: “Cristiano en religión, marxista en economía y liberal en política”.

El médico Héctor Abad, en efecto, era un convencido de la necesidad del compromiso social de la medicina en países devastados por la pobreza como Colombia. Durante toda su vida batalló por la paz, la tolerancia y la justicia, se encerraba en su estudio a oír a Bach y Beethoven para sanar su pena y su rabia, y confiaba en el amor a rajatabla, el amor por la vida, por los hijos, por el arte y por la justicia. Lo amenazaron muchas veces pero él no quiso exiliarse ni tampoco calló, en sus audiciones radiales y en sus escritos siguió denunciando a los ejecutores de la violencia que desgarraba a su país, a sus cómplices y a sus mentores. Hasta el 25 de agosto de 1987 en que dos sicarios vaciaron los cargadores sobre su cuerpo frente al Sindicato de Maestros de Medellín. Tenía 65 años, vestía saco y corbata, y en el bolsillo de su pantalón llevaba un soneto de Borges, “Epitafio”, acaso un apócrifo, y cuyo primer verso reza: “Ya somos el olvido que seremos...”

La mano, la memoria, el alma del escritor necesitaron cincelarse durante dos décadas para abordar la escritura de esta pérdida. “Me saco de adentro estos recuerdos como se tiene un parto, como uno se saca un tumor”, cuenta Héctor Abad Faciolince, quien escribió entre otras las novelas Basura (2000, Premio Narrativa Innovadora Casa de América) y Angosta (2003). Y no hay duda que el tiempo ayudó no sólo a madurar el trazo sino también a encontrar el tono adecuado en una tradición literaria donde prevalecen el padre autoritario, el tirano y el patriarca. Mientras la figura del padre de Kafka se impone sobre su labor y sobre su existencia, y Joseph Roth confiesa: “Yo no tuve padre, en el sentido que nunca conocí al mío...”, el narrador colombiano en cambio escribe: “Amaba a mi padre por sobre todas las cosas... Amaba a mi papá con un amor animal. Me gustaba su olor, y también el recuerdo de su olor... Me gustaba su voz, me gustaban sus manos, la pulcritud de su ropa y la meticulosa limpieza de su cuerpo”.

Por eso quizá el relato El olvido que seremos cobra grandeza a partir de la extrañeza. ¿Es posible este padre amoroso? Se carcajea más que sus hijos, llora a mares cuando está triste, canta tangos y escribe poemas. Tampoco es el sostén económico de la familia –al igual que en la antigua Grecia, en el gineceo de la familia Abad, del dinero y el presupuesto familiar se encargó la madre por vocación, en una división de roles totalmente atípica. O por lo menos a contramano de la estadística, que si bien incorpora la jefatura de familia en la mujer en los hogares con ausencia del padre, éste no era el caso del médico Abad. Esta madre entiende además su función de proveedora como un acto más de amor hacia su esposo y a su prole, convencida que de esa forma el médico puede dedicar más tiempo a sus ideales. Por si fuera poco el doctor Abad educa a su prole a fuerza de abrazos, con amor protege y rodea esa familia en una caricia permanente, como un útero placentero y seguro en medio de una sociedad atravesada por la violencia intrafamiliar, política, institucional e histórica.

“La idea más insportable de mi infancia era imaginar que mi papá se pudiera morir, y por eso yo había resuelto tirarme al río Medellín si él llegaba a morirse”. Hay que imaginar al escritor, adulto, “nunca tanta sangre” en sus manos como la que brotó aquel día del cuerpo inánime de su padre. Imaginarlo durante años escribiendo otras novelas, hasta que un día decide ya no tirarse al río Medellín y en cambio relatar la vida de ese hombre amado hasta poner orden en los cajones, cicatrizando la herida desde la memoria. Un poco como quería Nietzche escribir “para sobreponerse a la realidad”. El resultado es la historia verídica del médico Héctor Abad contada con los recursos de la novela y que a la vez es carta, testimonio, documento, ensayo y biografía; cuarenta y dos capítulos que son la saga de la familia del escritor, iluminando la historia de Colombia de las últimas décadas desde el lugar del amor y la justicia, aunque sin poder evitar la pregunta con la que comienza y termina el libro. El por qué de la muerte. 

La vida es una herida absurda, dice el tango, ése que tanto le gustaba cantar al doctor Abad. Pero la vida no tiene cura. Ya lo dijo Artaud. ~

Tomado de: 
http://www.letraslibres.com/revista/libros/el-olvido-que-seremos-de-hector-abad-faciolince


domingo, 21 de septiembre de 2014

Los "MEJORES" atentados contra los libros de textos

...Unos lo llaman tunear el libro, otros hacer graffiti escolar, pero lo cierto es que para algunos es un ejemplo de lectura activa. Aquí algunas imágenes con las mejores obras gráficas que sustituyen a las horas de estudio.
Veamos:

Freud y Marx, más íntimos de lo que pensábamos





  • Florencia, antes y después del curso




  • Nobita se cuela en clase de ciencias



            • ¡Qué viento!











            Más detalles en : 

            http://www.huffingtonpost.es/2014/09/19/pintadas-libros-xyz4_n_5830054.html?utm_hp_ref=mostpopular#

            Literatura aborigen Colombina: Los Muiscas

            Nosotros estamos en contra del MATONEO escolar o BULLYING